De 1248 al Miami de hoy
La fundación: 1248
La Chaîne des Rôtisseurs es una de las asociaciones gastronómicas más antiguas y respetadas del mundo. Nuestra historia comienza en 1248, cuando el rey Luis IX de Francia, posteriormente canonizado como San Luis, fundó el gremio de los Ayeurs, los asadores profesionales de ganso de la época.
El gremio existía para proteger y desarrollar el conocimiento culinario. Formaba aprendices, oficiales y maestros en las técnicas y estándares exigidos en las grandes mesas de Francia.
Surgen los Rôtisseurs: 1509
Su alcance creció con el tiempo. Para 1509, bajo el reinado de Luis XII, el oficio del gremio se había ampliado a la preparación de carnes, aves y caza, y sus miembros pasaron a llamarse Rôtisseurs.
Se forja el emblema: 1610
En 1610, el gremio adoptó el escudo histórico que aún llevamos: espetones cruzados y utensilios para mechar, enmarcados por las llamas del hogar. Esos símbolos perduran en nuestro emblema actual, rodeado de flores de lis y dos cadenas, una para miembros profesionales y otra para miembros no profesionales, unidos por el amor compartido a la mesa.
Silenciada por la Revolución: 1793
Durante más de cuatro siglos, los Rôtisseurs mantuvieron vivas las artes culinarias y defendieron los estándares de la Mesa Real. Luego llegó la Revolución Francesa en 1793. El sistema de gremios fue disuelto y la tradición estuvo a punto de desaparecer para siempre.
Una segunda vida en París: 1950
La tradición renació en París en 1950, cuando Jean Valby la revivió junto al célebre gastrónomo Curnonsky, conocido como el Príncipe de los Gastrónomos, además del Dr. Auguste Bécart, Louis Giraudon y Marcel Dorin. Su labor dio origen a la moderna Confrérie de la Chaîne des Rôtisseurs, de la cual nos enorgullece formar parte.
Una mesa global: hoy
Hoy, La Chaîne es una asociación gastronómica mundial con casi 25,000 miembros en más de 75 países. Reunimos a profesionales y no profesionales, desde chefs y restauradores hasta hoteleros, sommeliers y apasionados de la gastronomía, todos unidos por la excelencia culinaria, la alta cocina, el vino, la hospitalidad, la amistad y los placeres sencillos de la mesa.
Aquí, en Miami
Para quienes formamos parte del Bailliage de Miami, este legado es mucho más que historia. Es una tradición viva que celebramos mediante cenas memorables, vinos excepcionales, educación culinaria, becas, amistades duraderas y el espíritu cálido e internacional de Miami.
